"Hoy mas que nunca, desafiamos el presente para construir una realidad justa y digna para todas y todos los jovenes trabajadores"
martes, 30 de enero de 2018
JOC POCITOS
Jóvenes Organizados ante el desempleo que se vive en Guatemala y que al parecer a las autoridades no les importan. Somos miles de jóvenes los que nos graduamos con la ilusión de tener un trabajo estable.
jueves, 9 de marzo de 2017
34 victimas de la impunidad desde el Estado...
Guatemala 8 de marzo
del 2,017
San Jose Pínula es un municipio del departamento de
Guatemala Ubicado a 22 Kilómetros de la de la Ciudad de Guatemala (Capital del
país), EL HOGAR SEGURO, VIRGEN DE LA ASUNCIÓN, alberga a más de 600 niñas, niños y adolescentes.
El hogar está capacitado para 400 jóvenes y en la actualidad hay 800 entre
hombres y mujeres.
La noche del martes
escaparon 60 jóvenes del hogar por el maltrato que Vivian día a día. Los
jóvenes, ya no aguantaron la violencia física, psicológica y sexual a la que
estaban expuestas. Al día siguiente se produjo un incendio en donde 34 niñas y jóvenes mujeres (cifra que puede
aumentar), fueron calcinadas. Hay más de
40 niñas y adolescentes grave mente heridas se encuentran en los hospitales.
Hay denuncias de que las niñas tenían hijos en el hogar a
causa de las violaciones. Ante estos hechos la Juventud Obrera Cristiana
quiere reivindicar y reiterar que:
- - Las mujeres adolescentes y jóvenes merecemos plenos nuestros derechos, que no se nos violente a diario con acoso, abusos, discriminación y explotación laboral, sexual y domestica.
- - La responsabilidad de estas muertas recae en el Estado de Guatemala, en donde no identifican a los responsables de la delincuencia, sino que persiguen a jóvenes victimas de la propia injusticia que vivimos y que murieron en esto hechos.
- - En los barrios y colonias populares se criminalizan a los jóvenes para tener argumentos mediáticos de una supuesta “acción de seguridad”. Muchos jóvenes inocentes también son apresados y perseguidos.
- - Jóvenes, víctimas de abuso, también sufren de condiciones de desintegración familiar, en situación de calle, sin oportunidades de trabajo para sus aspiraciones personales y colectivas, sin políticas claras y reales en cuanto al acceso al empleo.
- - Ante esto el estado no responde ante la violencia que vivimos millones de jóvenes en Guatemala: violencia de Estado hacia el sujeto joven.
Juventud Obrera Cristiana de Guatemala
señala la Responsabilidad del Estado, a la que debe responder y solucionar con
la justicia ante este hecho, y un política de proteccion integral para la
Juventud Guatemalteca.
viernes, 11 de noviembre de 2016
Pedradas, informalidad y el agotamiento frente al modelo criollo en la ciudad de Guatemala.
Equipo Coordinador JOC Guatemala.
La policía municipal de transito salió apaleada de la
populosa sexta avenida. Los medios de
información comercial masiva etiquetaron los hechos como disturbios,
vandalismo, destrucción y bestialidad. Pero de los actores centrales y
silenciosos no se dice nada: trabajadores informales, familias añejas criollas,
empresariado, alcalde municipal. Las redes sociales, con participación
mayoritaria de la incipiente capa social media (medio pobre, medio asalariada,
medio ilusa), expresaron a coro los argumentos de canche Arzú.
El hecho ocurrido tiene causas mas profundas, enlazadas a la
historia de nuestro país y a la realidad económica laboral, que condena a
diario millones de trabajadores y trabajadoras.
Las y los
trabajadores del sector informal. El escenario, en resumen es así: de 10
guatemaltecos, 7 están en el sector informal, y una buena parte en las calles,
mercados, plazas, semáforos, etc. De cada 200 mil jóvenes que se gradúan cada
año de diversificado, solo 10 o 15 mil consiguen un trabajo formal (que también
es explotado). El resto se ubica en el sector informal, sin prestaciones de
ley, sin seguridad social, sin cobertura
de jubilación, sin el aguinaldo para los tamales.
Y aunque se diga que no pagan impuestos, hay que recordar
que de las transacciones de “calle”, es de donde se paga el IVA, uno de los
principales ingresos fiscales que tiene el Estado de Guatemala. El sector
informal esta en esta población.
Si no se le deja vender para conseguir la comida diaria, una
reacción ocurrirá. Lo ocurrido en la sexta avenida, “los disturbios”,
representan reacciones a una política de represión, persecución y decomiso de
productos a las personas que venden en la calle diariamente.
Álvaro Arzú y el
viejo sentimiento criollo en la ciudad de Guatemala. Arzú es el rey de la
ciudad. Es el querido por su mezcla de ciudad europea en una de las capitales centroamericanas
más desiguales, violentas y segregadas. Su inversión se centra en las zonas
1,2, y en el centro logístico y residencia de la oligarquía guatemalteca (zonas
9, 19, 14, 15, 16). Perpetuado en la municipalidad como el único caudillo
sobreviviente de la metrópoli, mantiene la política de recuperar “la tacita de
plata”, olvidando a los empobrecidos de la periferia, y priorizando el ornato
del centro, en donde vive todavía la añeja oligarquía centroamericana, que
tiene el poder del país desde hacer 300 años.
En esta visión de ciudad, la pobreza, informalidad,
barrancos, lo NO ladino, migrantes del campo a la ciudad, desempleo, no tienen
cabida. Por ello hay que desalojarlo no solo del espacio físico, sino también
del imaginario de ciudad. Su lugar está en la periferia, lo autóctono –
turístico, en la nota roja de los diarios.
Una visión empresarial: El modelo actual de acumulación de
capital y estructura laboral le apuesta a la segregación, flexibilidad y el
modelo maquilero. Esto quiere decir que los pobres deben estar donde no se les
vea, donde produzcan a bajo costo, y fuera de los espacio de ganancia económica
(la tierra donde hay metales preciosos, los territorios con recursos hídricos,
los espacios turísticos que venden la imagen del país).
El consejo municipal representa la visión
empresaria-finquera, con una tradición de 300 años que sigue manteniendo la
premisa de invisibilizar a la clase trabajadora, a la naturaleza que explotan y
al pueblo que construye la infraestructura que disfruta la oligarquía (como el paseo la sexta).
La contradicción y los invisibles al ataque:
Sobre las condiciones mencionadas no es raro entender que la
violencia y el rechazo a los desalojos aparezcan. Cuando 7 de 10 personas están
en ese sector, no podrán ser invisibles mucho tiempo, esto no podrá permanecer
mucho tiempo en la periferia de la sexta avenida, en la orilla de la ciudad, en
la montaña lejos de las luces y el consumo.
A los vendedores se sumaron los que odian a Emetra, los que
no trabajan, los que fuman marihuana en la zona 1, los que asaltan a los
descuidados de la sexta, “los nadie”. Esto es el reflejo de la contradicción de
nuestro modelo de país, y de la reacción de las y los trabajadores, que siguen
vivos, escondidos bajo los análisis actuales donde el trabajo es una categoría
obsoleta.
Esta contradicción seguirá estallando de diversas formas, y
es el compromiso de las organizaciones populares canalizarla, hacerla
movimiento y acción transformadora, que rompa con la histórica impunidad y
desigualdad que caracteriza a Guatemala.
***Fotos Prensa Libre, y Prensa Comunitaria.
Pedradas, informalidad y el agotamiento frente al modelo criollo en la ciudad de Guatemala.
Equipo Coordinador JOC Guatemala.
La policía municipal de transito salió apaleada de la
populosa sexta avenida. Los medios de
información comercial masiva etiquetaron los hechos como disturbios,
vandalismo, destrucción y bestialidad. Pero de los actores centrales y
silenciosos no se dice nada: trabajadores informales, familias añejas criollas,
empresariado, alcalde municipal. Las redes sociales, con participación
mayoritaria de la incipiente capa social media (medio pobre, medio asalariada,
medio ilusa), expresaron a coro los argumentos de canche Arzú.
El hecho ocurrido tiene causas mas profundas, enlazadas a la
historia de nuestro país y a la realidad económica laboral, que condena a
diario millones de trabajadores y trabajadoras.
Las y los
trabajadores del sector informal. El escenario, en resumen es así: de 10
guatemaltecos, 7 están en el sector informal, y una buena parte en las calles,
mercados, plazas, semáforos, etc. De cada 200 mil jóvenes que se gradúan cada
año de diversificado, solo 10 o 15 mil consiguen un trabajo formal (que también
es explotado). El resto se ubica en el sector informal, sin prestaciones de
ley, sin seguridad social, sin cobertura
de jubilación, sin el aguinaldo para los tamales.
Y aunque se diga que no pagan impuestos, hay que recordar
que de las transacciones de “calle”, es de donde se paga el IVA, uno de los
principales ingresos fiscales que tiene el Estado de Guatemala. El sector
informal esta en esta población.
Si no se le deja vender para conseguir la comida diaria, una
reacción ocurrirá. Lo ocurrido en la sexta avenida, “los disturbios”,
representan reacciones a una política de represión, persecución y decomiso de
productos a las personas que venden en la calle diariamente.
Álvaro Arzú y el
viejo sentimiento criollo en la ciudad de Guatemala. Arzú es el rey de la
ciudad. Es el querido por su mezcla de ciudad europea en una de las capitales centroamericanas
más desiguales, violentas y segregadas. Su inversión se centra en las zonas
1,2, y en el centro logístico y residencia de la oligarquía guatemalteca (zonas
9, 19, 14, 15, 16). Perpetuado en la municipalidad como el único caudillo
sobreviviente de la metrópoli, mantiene la política de recuperar “la tacita de
plata”, olvidando a los empobrecidos de la periferia, y priorizando el ornato
del centro, en donde vive todavía la añeja oligarquía centroamericana, que
tiene el poder del país desde hacer 300 años.
En esta visión de ciudad, la pobreza, informalidad,
barrancos, lo NO ladino, migrantes del campo a la ciudad, desempleo, no tienen
cabida. Por ello hay que desalojarlo no solo del espacio físico, sino también
del imaginario de ciudad. Su lugar está en la periferia, lo autóctono –
turístico, en la nota roja de los diarios.
Una visión empresarial: El modelo actual de acumulación de
capital y estructura laboral le apuesta a la segregación, flexibilidad y el
modelo maquilero. Esto quiere decir que los pobres deben estar donde no se les
vea, donde produzcan a bajo costo, y fuera de los espacio de ganancia económica
(la tierra donde hay metales preciosos, los territorios con recursos hídricos,
los espacios turísticos que venden la imagen del país).
El consejo municipal representa la visión
empresaria-finquera, con una tradición de 300 años que sigue manteniendo la
premisa de invisibilizar a la clase trabajadora, a la naturaleza que explotan y
al pueblo que construye la infraestructura que disfruta la oligarquía (como el paseo la sexta).
La contradicción y los invisibles al ataque:
Sobre las condiciones mencionadas no es raro entender que la
violencia y el rechazo a los desalojos aparezcan. Cuando 7 de 10 personas están
en ese sector, no podrán ser invisibles mucho tiempo, esto no podrá permanecer
mucho tiempo en la periferia de la sexta avenida, en la orilla de la ciudad, en
la montaña lejos de las luces y el consumo.
A los vendedores se sumaron los que odian a Emetra, los que
no trabajan, los que fuman marihuana en la zona 1, los que asaltan a los
descuidados de la sexta, “los nadie”. Esto es el reflejo de la contradicción de
nuestro modelo de país, y de la reacción de las y los trabajadores, que siguen
vivos, escondidos bajo los análisis actuales donde el trabajo es una categoría
obsoleta.
Esta contradicción seguirá estallando de diversas formas, y
es el compromiso de las organizaciones populares canalizarla, hacerla
movimiento y acción transformadora, que rompa con la histórica impunidad y
desigualdad que caracteriza a Guatemala.
***Fotos Prensa Libre, y Prensa Comunitaria.
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