"Hoy mas que nunca, desafiamos el presente para construir una realidad justa y digna para todas y todos los jovenes trabajadores"
jueves, 19 de marzo de 2015
miércoles, 18 de marzo de 2015
Derechos Laborales: base de los Derechos Humanos de la Juventud Trabajadora.
Estamos en un momento en donde los Derechos
Humanos son un consenso políticamente correcto de la derecha y la izquierda, al
igual que de los grupos de poder hegemónicos que aun reinan en Guatemala y Centroamérica.
Esto ha implicado que aunque la defensa de derechos es una bandera de lucha de
las organizaciones progresistas y populares, la derecha ha podido retomar el
tema en sus discursos, e incorporarlo dentro de sus aparatos de propaganda.
Los Derechos Humanos son inherentes a la
persona, y retoman la integralidad de cada hombre y mujer. Siguen vigentes
frente a la depredación actual del modelo social dominante, que es contrario a
la dignidad de la persona y de la naturaleza.
Es en este marco que los derechos laborales
vuelven a escena después de dos décadas de salir, minimizados y subvalorados,
del escenario reivindicativo político internacional y de la agenda central de
la cooperación para el desarrollo. Pero ¿que impulsó que la acción organizada
de las y los trabajadores fuera durante más de dos décadas vista con ojos de
autoritarismo y con olor a “rezago
ideológico”
El intento de enterrar a la clase obrera,
junto con el socialismo, se impulsó de manera política, económica y mediática a
partir de la supremacía norteamericana en el mundo, la caída de la Unión Soviética
y la agresión a las luchas populares con políticas contrainsurgentes en la
región centroamericana.
Una política que se fortaleció a inicios de
los años noventa fue el gran presupuesto de la cooperación para el desarrollo
desde Gobiernos del Norte y ONGs, hacia los países del sur. En el caso de Centroamérica
se dió en el marco de impulsar los acuerdos de paz y la estabilidad de la
región después de la lucha entre guerrillas y dictaduras oligárquicas.
Estas políticas implicaron una gran diversidad
de temas, que en la actualidad aún son definidos por la agenda de los países
ricos y por las ONGs internacionales. En estos nuevos ejes para la cooperación,
los derechos laborales no eran una prioridad.
El capital transnacional y los gobiernos
neoliberales impulsaron ajustes en las relaciones laborales y en el modelo de
acumulación que golpeo a las organizaciones de trabajadores, principalmente
sindicatos, en el fortalecimiento y ampliación de su base organizada. Es así
que vivimos en Guatemala una diversidad de formas de contratación que impulsa
el mismo gobierno (se contratan servicios, no trabajadores), la figura del
trabajador no existe jurídicamente, estamos ante el vacío de no identificar
quien es el trabajador que puede ser parte de las organizaciones sindicales.
Los jóvenes dejaron de tener cercanía con los
sindicatos más fuertes. Los medios de acumulación en Centroamérica como la
maquila, los call center, zonas francas, fincas cañeras, no permitieron, ni permiten la
libertad sindical siendo toda una travesía la organización en el lugar de
trabajo.
La economía mundial comenzó a priorizar la
especulación de capitales y los intereses de operaciones financieras e
inversión para optimizar la acumulación de ganancias. Con lo cual asistimos al
fortalecimiento de una economía que ya no se basaba en la producción de bienes
sino en la especulación financiera. Esto trajo crisis económicas que necesitan de un nuevo saqueo en nuestros
países, y así asistimos al reimpulso de un Modelo Extractivista y de una matriz
energética que sustente las pérdidas de las burguesías transnacionales.
Mientras tanto los Derechos Humanos siguen en
la agenda de la opinión pública, aunque muchas ONGs no asumen el marco de derechos laborales y
tienen alergia de sindicatos y organización de sus trabajadores, sin garantizar seguridad social y utilizando
la figura de consultoría para minimizar gastos de salario y equipo.
Pero la realidad actual de millones de jóvenes
plantea el desafío histórico de las y los trabajadores: la precarización de las
condiciones de vida y la explotación sistemática de países que son mayormente
jóvenes (como el caso de Centroamérica). Más aun, la pérdida progresiva de
conquistas logradas a lo largo de dos siglos por parte de la clase trabajadora.
Vemos como se avanza hacia el impulso del
trabajo a tiempo parcial, de salarios mínimos con criterios de productividad y
de la sustitución del trabajo por el “empleo”.
Frente a esto miles de jóvenes se oponen al
desempleo masivo y el trabajo informal como principal vía de sobrevivencia. Nos
comenzamos a preguntar ¿qué viene si desaparece el contrato de 8 horas y la
negociación colectiva?¿Qué tipo de trabajo nos heredaran los megaproyectos
extractivos (minerías, petróleo, hidroeléctricas? ¿Qué dignidad proporcionara
el trabajo tercerizado de empresas como WalMart, Macdonalds, Avon, entre muchas
otras?
¿Acaso las pandillas y las economías ilegales
no están reemplazando el lugar del trabajo y el salario para miles de jóvenes?
¿Las alternativas que se construyen con los
gobiernos progresistas de Latinoamérica, pasara por una nueva economía y por la
construcción de trabajo digno, no explotador?
Este momento histórico requiere valorar las
distintas identidades organizativas, los pueblos indígenas, las mujeres, los
LBGT, las comunidades y barrios populares, los y las trabajadoras. Pero ante
todo es necesario desmitificar la propaganda que asocia al movimiento obrero
con el autoritarismo y lo dogmático. Ante todo, debemos entender, que nuestra
fortaleza no son solo el reconocimiento de las diferencias, sino ante todo la
capacidad de unidad frente a esas diferencias.
Somos los jóvenes trabajadores y trabajadoras que estamos
llamados a retomar la unidad, a partir de destruir las diferentes opresiones,
pero ante todo, construyendo una sociedad justa, confrontando la explotación
desde nuestra esfera personal de trabajo, y no solo peleando “por los otros”.
El entendernos trabajadores y trabajadoras,
también puede ser otro elemento de unidad que los grupos de poder no quieren
que veamos, y que está presente en nuestra vivencia diaria. Es acá donde los
Derechos Humanos no podrán llegar a los sectores populares, sino retoman que el
Derecho al trabajo digno y a una sociedad sin dueños y patronos está más
vigente que nunca.
Edson Flores, Juventud Obrera Cristiana - JOC.
martes, 24 de junio de 2014
Juventud trabajadora en la comunidad
Por ello la comunidad es un ambiente en donde se conviven tanto con la familia como con amigos, vecinos y conocidos. También es donde forjamos nuestro espacio de hogar y vivienda. De tal forma que el barrio es el espacio en donde se expresan las desigualdades y marginación que viven miles de personas pertenecientes a la clase trabajadora.
Es en espacio en donde las y los jóvenes miembros del Grupo de JOC activan en la comunidad Pocitos, que se ve afectada por el acceso al agua que llega contaminada, y también por el irregular servicio de recolección de basura. Esta acción es la que motiva a los muchachos y muchachas a lograr construir mejores condiciones para la juventud trabajadora y su comunidad.
lunes, 26 de mayo de 2014
“Situación actual de desempleo y ausencia de políticas de acceso a trabajo digno para la juventud en Guatemala”.
Datos Generales:
• Los jóvenes entre 15 y 29 años
representan el 42% del total de la fuerza laboral, de un total de casi 6
millones de trabajadores (2 millones 366 mil 114 personas).
• el 72% (230 mil 137 personas) del
total de desempleados son jóvenes.
• El promedio de los salarios
juveniles son de Q1601 (unos 205 dólares) en lo urbano, y de Q1234 (unos 159
dólares) en lo rural, frente a Q2222 (286 dólares aproximadamente) de los
adultos
• En la PEA juvenil, el desempleo
abierto se encuentra en 3.2%, cifra que termina siendo engañosa pues la mayoría
de jóvenes sin empleo se involucran en el trabajo informal y ambulante.
• 53 % de jóvenes de 15 a 24 años
tiene trabajo, de ellos, el 14 % está empleado formalmente, el resto no tiene
contrato ni derechos laborales.
• Un porcentaje menor se involucra
en las economías ilegales (10 mil jóvenes según publicaciones de prensa e
informe de PNUD serían parte de pandillas).
• Trabajo informal entre el 75% y
80%.
• De los 1.4 millones de migrantes
guatemaltecos que envían remesas, el 46.8 por ciento tienen entre 20 y 29 años.
• NiNis, que no estudia ni trabaja,
aproximadamente en 25 % del total de jóvenes en el país.
•
La juventud obrera cristiana en el marco
de las actividades del primero, ante estas cifras expresa:
- La ineficacia de programas como mi
primer empleo, precarizan mas la situación de miles de
- La juventud tiene poca noción de
cuáles son sus derechos y obligaciones laborales.
·
La mayoría de jóvenes no goza de casi ningún
derecho laboral.
·
Los derechos más violados de la juventud
trabajadora son: El no pago de horas extras. Inestabilidad laboral, contratos
temporales, despidos injustificados, acoso sexual, discriminación, no tener
experiencia laboral.
·
Desde el gobierno se impulsa la flexibilización
laboral, el tiempo parcial y la subcontratación como estrategia central de sus
políticas de empleo para las y los jóvenes.
·
Justo en este momento se impulsa una ley de inversión y empleo, que profundizar los
paraísos fiscales y deja la creación del empleo como un incentivo para los
empresarios, sin fortalecer la institucionalidad del ministerio de trabajo.
Es
necesario:
Fortalecer
las inspectorías laborales y combatir la corrupción de parte de los empresarios
frente a las denuncias de los trabajadores. Es necesaria un fortalecimiento de
la institucionalidad del Ministerio de Trabajo.
Impulsar
un programa de trabajo juvenil que incorpore a los jóvenes al mundo del trabajo
con el cumplimiento de los derechos laborales incluidos en el marco jurídico
nacional de derechos laborales.
Incentivar
no solo a los empresarios, sino fortalecer las iniciativas locales, nucleos de
jóvenes y fortalecer los créditos ya aportes a estos nucleos de jóvenes.
Fortalecer
la capacitación y formación de las y los jóvenes con plenos derechos laborales
al ser aprendices en distintas empresas.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Encuentro de JOC Centroamérica y Caribe “por el Derecho a un Trabajo Justo”
Durante 8 días, jóvenes
trabajadores de Republica Dominicana, Venezuela, Guatemala y Nicaragua,
realizaron el Encuentro Centroamericano y Caribe “Nuestra Acción transformadora
para un trabajo y una vida digna”. La
actividad se realizó del 2 al 9 de noviembre de 2013, el departamento de
Granada, Nicaragua.
El punto de partida general para
la presentación de los diferentes países fue la situación de trabajo que se
vive y las acciones que frente a esta situación desarrollan las y los jóvenes
trabajadores. Un elemento más común fue la situación que vive la juventud en las
zonas francas y fabricas maquiladoras. Esta es una actividad económica que los
países de la región han flexibilizado en cuanto a leyes y cumplimiento de
normas laborales, lo que vulnera a los trabajadores y hace que las empresas paguen
pocos impuestos y no dejen ningún
beneficio. Esto se vive en Centroamérica y Republica Dominicana.
La realidad de los trabajadores
del sector público, con una relación de
trabajo disfrazada frente a los gobierno es algo presente en la región. El caso
de maestros contratados temporalmente y con una figura más de colaboradores,
precariza la situación de las maestras en Guatemala.
Este encuentro logró profundizar
en las estrategias que los jóvenes trabajadores impulsan para organizarse y
reivindicar mejores condiciones. Estas estrategias muestran la represión que
padecen los trabajadores y la ineficiencia de las instituciones de Gobierno
vinculadas al tema laboral.
Con la participación de
Venezuela, se tuvo una mirada desde un contexto con otras características. Esta
confrontación de realidades permitió rescatar que los jóvenes trabajadores de
diferentes países viven problemáticas similares como la flexibilización, la
represión a la organización y la gran presencia de empresarios nacionales y
multinacionales que acumulan gran poder económico.
El seguimiento a este encuentro
es garantizar la comunicación permanente de los movimientos de la región, y
darle continuidad a una comisión que permita profundizar en las acciones que el
movimiento realiza.
martes, 8 de octubre de 2013
Encuentro Centroamericano “Nuestra acción transformadora para un trabajo y una vida digna”
Compañeras y compañeros jocistas de la JOC en las Américas, reciban nuestros saludos fraternos desde el equipo JOCA. Con esta nota
queremos compartir formalmente la apertura del Encuentro Centroamericano a
realizarse del 2 al 9 de noviembre en Nicaragua. Esperamos que ya con
entusiasmo y alegría estemos empujando las acciones y proyectando la
participación.
- Objetivo:
General:
Fortalecer la acción del movimiento ligada al
mundo del trabajo, a la formación de los militantes y a generar una
coordinación en búsqueda del avance de los movimientos en extensión y del
movimiento en su conjunto.
Específicos:
-
Profundizar en los medios y
estrategias exitosas para lograr transformaciones en la vida de las y los
jóvenes trabajadores.
-
Identificar como se vive la
formación en el movimiento, principalmente a partir de la metodología del
movimiento y del postulado de la “formación a partir de la acción”.
-
Lograr fortalecer la
coordinación entre los movimientos de la región y su comunicación constante en
función de la acción y del fortalecimiento del movimiento.
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